Este miércoles, el Ajuntament de Palma dio un paso que muchos no esperábamos: comenzó la retirada de los emblemáticos carteles de los históricos cines Metropolitan. Y es que, aunque se trata de una acción para dar paso a un nuevo centro multiservicios, el corazón de muchos palmesanos se ha encogido al ver cómo estos símbolos de la ciudad van desapareciendo poco a poco.
Los vecinos han estado en alerta desde que apareció una grúa en la fachada del querido cine. Rotuïlla, una entidad comprometida con la cultura local, y otros grupos como Flipau amb Pere Garau, han expresado su preocupación. ¿Será esta la última vez que veamos esos rótulos tan familiares? La alarma está justificada; son los últimos vestigios de unos cines que fueron el alma del barrio durante décadas.
Un legado cultural en peligro
El Metropolitan, con sus 67 años de historia, abrió sus puertas en 1944 como el Metropol y cerró definitivamente en 2011. Durante todo ese tiempo, fue un punto de encuentro para generaciones enteras. Ahora, lo que queda es solo un recuerdo mientras se prepara el terreno para un nuevo equipamiento municipal: una unidad básica de salud, una comisaría, una escoleta y más espacios necesarios para mejorar las carencias del barrio.
Aunque este desmontaje tiene como trasfondo un evento cultural –la exposición Palma, Ciutat de cinemes, que se inaugurará mañana en La Misericòrdia– no podemos evitar sentir tristeza al despedirnos de estos carteles. Se llevan consigo parte de nuestra memoria colectiva y eso siempre duele. ¿Qué será lo próximo? ¿Tendremos que seguir tirando a la basura nuestra historia?
