La Empresa Municipal de Transportes de Palma (EMT) ha decidido avanzar y acaba de aprobar la licitación para el proyecto del nuevo Centro de operaciones ECO/EMT en Son Rossinyol. Un paso que, sin duda, marcará un antes y un después en nuestra ciudad. Con un presupuesto de 699.530 euros, financiado completamente por la EMT, este centro promete revolucionar el transporte público tal y como lo conocemos.
Un espacio enorme para un futuro sostenible
Este futuro ECO/EMT se ubicará en una parcela municipal que abarca casi 29.325 metros cuadrados. ¿Y qué incluye? Desde la redacción del proyecto constructivo hasta toda la infraestructura necesaria para su funcionamiento integral. Vamos, que no será solo un edificio más; será el corazón palpitante de una nueva era ecológica para los autobuses de Palma.
La primera fase del proyecto es esencial y durará alrededor de dos meses. Después vendrá lo más emocionante: ¡la construcción! Esta etapa está prevista para durar unos 32 meses, divididos en dos partes: primero se instalarán las estaciones de recarga eléctrica y luego todo lo demás.
Pensando en el medio ambiente, este centro contará con 108 puntos de recarga eléctrica, sistemas avanzados de gestión energética, e incluso una instalación fotovoltaica que permitirá autoconsumo. Además, habrá zonas dedicadas al mantenimiento y hasta 768 plazas en su aparcamiento. Es como decirle adiós a los combustibles fósiles y dar la bienvenida a un transporte mucho más limpio.
Aquí no acaba la historia. La EMT tiene grandes planes para llegar a tener una flota compuesta al 100% por autobuses eléctricos para 2030. Y ya están trabajando en ello: actualmente cuentan con 68 buses eléctricos, tras haber aprobado recientemente la adquisición de otros 11 nuevos vehículos eléctricos articulados por cerca de 10,64 millones. Estos nuevos autobuses empezarán a rodar por nuestras calles durante el primer semestre de 2026.
No podemos dejar pasar por alto que también se han aprobado otros 40 puntos nuevos de recarga eléctrica en el actual centro logístico situado en Camí Vell de Llucmajor, demostrando así el compromiso firme hacia una movilidad más verde.

