En un ambiente cargado de tensión, la concejala de Podemos, Lucía Muñoz, se enfrentó este jueves al regidor de ultraderecha Fulgencio Coll durante el pleno del Ajuntament de Palma. Todo comenzó cuando Coll decidió reprobar a Muñoz tras sus contundentes palabras: «Lo digo con orgullo, el estado genocida de Israel debe desaparecer». Unas declaraciones que, evidentemente, no cayeron bien entre los miembros del PP y Vox.
Un discurso valiente en medio del fuego cruzado
Coll acusó a Muñoz de tener una «actividad política impropia», haciendo referencia a su participación en una flotilla que aboga por la paz. Pero ella no se dejó amedrentar. Con firmeza, afirmó que ser reprimida por criticar bombardeos sobre niños y hospitales es simplemente inaceptable. «Hoy me reprobarán por decir que es malo bombardear a civiles», expresó Muñoz, quien añadió que los crímenes cometidos por Israel son parte de un proyecto genocida digno de ser desmantelado.
No se detuvo ahí; incluso lanzó una crítica directa hacia miembros de Vox, afirmando que trabaja para la clase trabajadora y denunciando la explotación y violencia policial. Afirmó que partidos como Vox y PP están al servicio de intereses ajenos, incluyendo financiación proveniente de entidades israelíes.
La también concejala Neus Truyol respaldó las palabras de Muñoz, aclarando que su crítica no es contra la comunidad judía sino contra un estado que perpetúa violaciones graves a los derechos humanos. «Esto no es solo una cuestión religiosa; se trata de derechos fundamentales», subrayó Truyol.
A medida que el debate avanzaba, Francisco Ducrós del PSOE hizo eco del sentimiento general al advertir a Coll sobre sus publicaciones incendiarias: «Usted está alentando un golpe de Estado». Es claro que este pleno ha destapado más que simples diferencias políticas; ha revelado tensiones profundas en nuestra sociedad actual.

