Desde 2016, Anna Moilanen ha estado al frente del cargo de Defensora de la Ciudadanía. Pero hoy, la situación es crítica y la Comisión de Derechos Humanos del Colegio de Abogados de Balears ha decidido alzar la voz. Han instado a Cort a que no solo mantenga esta figura vital, sino que respete su independencia y le proporcione los recursos necesarios para llevar a cabo su importante labor.
En una declaración contundente, el organismo no se ha quedado callado ante aquellos partidos que quieren deshacerse del defensor o que buscan caminos indirectos para eliminarlo. Al fin y al cabo, es evidente que esta falta de apoyo solo conduce al agotamiento y la posible renuncia de Moilanen. ¡No podemos permitir que esto suceda!
¿Por qué es crucial mantener al defensor?
Palmenses, debemos recordar que nuestra ciudad está adherida a la Carta Europea, un documento esencial que protege los derechos ciudadanos y reconoce la importancia del Defensor de la Ciudadanía. ¿Acaso queremos retroceder en el tiempo? Suprimir esta figura sería dar un paso atrás en el avance democrático. Además, dejaría a muchos ciudadanos desprotegidos frente a las irregularidades y abusos administrativos.
No solo eso; también han pedido que se cree un cargo similar en la administración autonómica. En definitiva, nuestras voces deben ser escuchadas y nuestros derechos defendidos con firmeza.

