PALMA. En un momento donde la incertidumbre se ha convertido en el pan de cada día, la portavoz de Més per Palma, Neus Truyol, no ha podido contener su preocupación. Este martes, tras conocer los datos del Ministeri de Drets Socials, Consum i Agenda 2023, alertó sobre una situación alarmante: ¡24.500 contratos de alquiler están a punto de expirar! Y lo que es peor, todos ellos se firmaron durante la pandemia, cuando los precios eran más bajos que ahora.
Una realidad que asusta a miles
Truyol no habló solo de cifras frías; ella mencionó a las personas detrás de esos números. «No son números, son familias que tienen miedo de perder su casa por la subida abusiva de los precios», enfatizó con una voz cargada de empatía. En Palma, el 60% de la demanda del alquiler se concentra aquí, y si seguimos así, para el año 2026 podríamos estar hablando de entre 14.500 y 15.000 contratos que también llegarán a su fin.
Y como si eso no fuera suficiente, el aumento desmedido tanto en los precios de compra como en los alquileres está causando un estrés emocional y material palpable entre las familias trabajadoras. Para intentar frenar esta marea imparable, Més per Palma ha lanzado una serie de propuestas sensatas: desde crear contratos indefinidos para dar estabilidad a inquilinos hasta aplicar leyes que limiten estos precios abusivos.
Además, han propuesto medidas para proteger las renovaciones contractuales y eliminar cualquier tipo de alquiler turístico en viviendas residenciales. «Comer y tener casa no debería ser un lujo», declaró Truyol mientras criticaba al alcalde por su aparente indiferencia ante esta crisis habitacional.
No podemos olvidar que muchas familias están atrapadas en una elección desgarradora: ¿llenar la nevera o pagar el alquiler? Esto está afectando gravemente su salud y bienestar general, especialmente entre niños y mujeres vulnerables. «Cuando una familia no puede comprar fruta o verdura, no estamos ante una decisión personal; estamos ante una vulneración de derechos», lamentó Truyol con sinceridad.

