PALMA – POLÍTICA – La reciente toma de posesión de Jaime Martínez como nuevo alcalde de Palma no solo trajo consigo un cambio en la alcaldía, sino también una tormenta política. En el centro del debate se encuentra Lucía Muñoz, concejala de Podemos, quien ha sido objeto de reprobación por parte de Vox y con el respaldo del Partido Popular. ¿El motivo? Sus declaraciones sobre Israel y Palestina.
Muñoz dejó claro su deseo de que desaparezca el Estado de Israel para dar paso a «una Palestina libre desde el río hasta el mar». En sus propias palabras, expresó: «Mi deseo es el fin de la ocupación y el exterminio del pueblo palestino». Sin rodeos, afirmó que considera a Israel como un proyecto colonial nacido del despojo y la violencia hacia los palestinos durante la nakba en 1948.
Apoyo entre compañeros y críticas afiladas
Después de esta declaración, los militantes de Podemos Palma no tardaron en salir al paso con un comunicado apoyando incondicionalmente a su coordinadora autonómica. Resaltaron las visitas que Muñoz realizó a Gaza, donde ha denunciado las duras condiciones bajo las que vive la población civil. Pero esto no queda ahí; hay quienes consideran su postura peligrosa. De hecho, fue denunciada por Acción y Comunicación de Oriente Medio (ACOM) y por la Federación de Comunidades Judías en España (FCJE).
En medio del fuego cruzado político, Muñoz hizo hincapié en que su crítica está dirigida contra un sistema colonial, no contra las personas judías: «Israel tiene que desaparecer, no así las personas judías que nada tienen que ver con el proyecto sionista». Una afirmación fuerte, cargada de intención y sin tapujos.
Así están las cosas en Palma: mientras unos defienden vehementemente sus ideales, otros levantan la voz para condenar lo que consideran una falta total de respeto. Las diferencias son evidentes y cada declaración cuenta en este tablero político lleno de tensión e incertidumbre.

