En el corazón de Palma, justo a los pies de es Jonquet y frente a la plaza de Santo Domingo de la Calzada, se encuentra el Bar Marítimo, un lugar que ha sido testigo de la historia local durante casi 75 años. Desde su apertura en 1951, este emblemático bar ha sido mucho más que un simple establecimiento; ha sido un refugio para los palmesanos y una parada obligatoria para turistas. Sin embargo, la pandemia y las obras del Paseo Marítimo obligaron a cerrar sus puertas en 2022.
A pesar de estos tiempos difíciles, el futuro parece prometedor. La Autoridad Portuaria de Baleares (APB) está ultimando los detalles del concurso que decidirá quién llevará las riendas del Bar Marítimo en los próximos años. Esta iniciativa busca revitalizar no solo este local tan querido, sino también toda la oferta gastronómica y de ocio de la zona. En palabras sencillas: recuperar un pedazo de nuestra historia.
Una historia llena de vida
El Bar Marítimo no es solo otro bar más; ha sido el punto de encuentro donde generaciones enteras han compartido risas y recuerdos. Fundado por Francisco Alemany Roca y pasado por varias manos hasta llegar a Jaume Cunill, quien lo cerró hace poco más de un año. A través del tiempo, su esencia familiar ha permanecido intacta.
La APB no solo está mirando hacia el futuro con este concurso; también se alinea con otras decisiones recientes como la concesión del restaurante Puerto Pesquero a nuevos gestores o los concursos que están en marcha para otros locales icónicos como Can Blanc o Ánima Beach. Cada uno con sus particularidades y plazos distintos, pero todos con un mismo objetivo: devolverle a Palma esa vibrante vida marina que tanto hemos añorado.
Así que mientras esperamos noticias sobre quién tomará las riendas del Bar Marítimo, podemos soñar con volver a disfrutar ese café por la mañana o una cerveza al atardecer, sabiendo que pronto podremos revivir esos momentos tan entrañables en este rincón especial de nuestra ciudad.

