En un gesto que refleja la preocupación de muchos, un ciudadano de Palma ha decidido hacer escuchar su voz. Albert Ricart Roca, quien se presenta como «un palmesano más», ha enviado una carta al rey Felipe VI pidiendo su ayuda para devolver el Paseo Marítimo de la ciudad a su estado anterior a las reformas recientes. En sus palabras, se siente inquieto por los cambios drásticos que han afectado este espacio tan vital para nuestra vida social, cultural y deportiva.
Ricart no se anda con rodeos y solicita «respetuosamente» la orientación del rey para buscar vías legales que permitan recuperar lo que han perdido. Y es que el Paseo Marítimo es competencia de la Autoritat Portuària de Balears (APB), cuyo trabajo en la remodelación ha generado malestar entre los empresarios locales, quienes ven cómo disminuye su clientela por la falta de aparcamiento.
Un espacio con historia
«Durante años, este lugar ha sido un punto de encuentro para vecinos y visitantes», asegura Ricart. Pasear por allí, practicar deporte o simplemente disfrutar de una buena cena con amigos era parte del día a día en Palma. Sin embargo, las obras han borrado muchas de estas posibilidades y ahora sentimos ese impacto negativo en nuestra comunidad.
No solo eso; el palmesano también propone algo interesante: ¿por qué no considerar un referéndum local? Una oportunidad para que todos los mallorquines decidan democráticamente sobre cómo debería ser el futuro del Paseo Marítimo. Esto aseguraría que este querido entorno vuelva a cumplir su función social y recreativa sin que decisiones unilaterales lo alteren para siempre.

