La situación de los embalses que alimentan a Palma ha dado un giro positivo. Según las últimas cifras de Emaya, publicadas el 5 de enero, las reservas han alcanzado el 40,75%, superando así el 39,14% del año pasado. ¡Y eso es una gran noticia! Este cambio no es casualidad; las recientes nevadas han contribuido en gran medida a que estos niveles suban y nos ofrezcan un respiro después de tiempos difíciles.
¿Cómo se está recuperando el agua?
La delegada y portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en Baleares, María José Guerrero, ha compartido que hemos visto caer nieve alrededor de los 500 metros. Imagina la imagen: Escorca y el monasterio de Lluc cubiertos por un manto blanco. A medida que esa nieve se derrite, podemos esperar ver cómo aumenta el nivel del agua en nuestros embalses. Sin embargo, hay que tener cuidado; aunque la cota de nieve podría llegar hasta los 1.200 metros, no se anticipan más precipitaciones significativas esta semana.
A pesar del optimismo generalizado, Emaya ha señalado que las reservas hídricas del Gorg Blau están mejor situadas con un 45,24%, mientras que las del Cúber han caído al 33,63%. Esto significa que tenemos que seguir atentos a la evolución de la situación. Por ahora, desde Emaya no planean imponer restricciones en Palma a menos que la situación empeore drásticamente en los meses venideros.

