La Vía de Cintura, ese gran muro que separa a Palma en dos, podría estar más cerca de desaparecer. El PSOE ha presentado una iniciativa audaz: soterrar esta vía y transformar su superficie en un bosque urbano. La idea es que este espacio verde no solo embellezca la ciudad, sino que también sirva para unir las barriadas del exterior con el corazón de Ciutat.
Un cambio necesario para la cohesión social
En una rueda de prensa repleta de entusiasmo, Sofía Alonso, portavoz adjunta del Grupo Socialista al Consell, junto a otros miembros destacados del partido, ha expuesto los detalles de esta propuesta. “La Vía de Cintura es como una cicatriz en nuestra ciudad”, ha afirmado Alonso. Según ella, este proyecto tiene como objetivo eliminar las desigualdades que han marcado a barrios como Son Gotleu o Nou Llevant, lugares que han estado históricamente desconectados y olvidados por las autoridades.
Con esta moción, que se discutirá en el pleno del Consell y también llegará al Ajuntament pronto, los socialistas quieren poner fin a esa desconexión urbana. Dalmau, concejal del grupo municipal en Palma, enfatizó la importancia de pensar en las personas antes que en los coches: “No se trata solo de movilidad; estamos hablando de mejorar la calidad de vida para decenas de miles”. Y no le falta razón.
A través del soterramiento propuesto se liberarían amplios espacios para peatones y ciclistas. Sería un respiro para quienes viven en esos barrios marginados. Y aunque hay desafíos por delante —como conseguir financiamiento europeo y colaboración entre administraciones— la idea es clara: convertir lo que hoy es una barrera física en un pulmón urbano, un anillo verde donde todos puedan disfrutar.
Alonso también ha subrayado que este plan debe contar con la participación activa desde el inicio de todas las entidades vecinales afectadas. Hay mucho trabajo por hacer y esta transformación no se logrará sin unidad. “Es hora de dejar atrás viejas políticas que hipotecaron espacios públicos”, clamó Dalmau refiriéndose a decisiones pasadas tomadas por otros partidos.
A medida que avanza el debate sobre esta iniciativa vital para Palma, muchos esperan ansiosos ver si realmente seremos testigos del cambio prometido o si será solo otra idea más tirada a la basura.

