En el corazón de Palma, hay un lugar que ha sido escenario de risas y canciones, pero también de muchas quejas. El Pub Indigno, uno de los pocos karaokes que aún queda en la ciudad, se enfrenta a una multa nada despreciable de 12.751 euros por exceder los niveles de ruido permitidos. Esta sanción llega tras un año lleno de inspecciones donde la Policía Local constató que las noches del local estaban marcadas por un estruendo incesante.
Bajo la mirada atenta del Ajuntament, las mediciones revelaron que el pub superaba en 19 decibelios lo permitido. A pesar de contar con un limitador de sonido, su funcionamiento como karaoke sin licencia lo ha llevado a estar en el punto de mira. La actual propietaria, quien tomó las riendas del negocio hace poco tiempo, intentó recurrir la multa, pero se encontró con la dura realidad: no era ella quien estaba al mando cuando ocurrió la infracción.
Una historia marcada por las quejas vecinales
Desde marzo de 2023, los vecinos han alzado su voz contra el ruido desmedido proveniente del local. Una vecina en particular incluso llegó a experimentar problemas serios como insomnio debido a las fiestas ruidosas hasta altas horas. La Associació Barri Cívic ha estado muy activa en este tema y recuerda cómo esta situación fue «muy sangrante». De hecho, cuentan que podían escuchar las canciones vibrar desde sus hogares a eso de las tres de la mañana durante los fines de semana.
Aunque esta multa no significa necesariamente el cierre definitivo del Pub Indigno, sí podría resultar en una clausura temporal si no se cumplen las normativas establecidas. A día de hoy, parece ser que el local ha estado cerrado recientemente sin llegar a ser precintado oficialmente. Por tanto, queda claro que esta situación es solo una parte más del debate sobre cómo equilibrar entretenimiento y convivencia en nuestra querida Palma.

