Este martes, Palma ha vuelto a vestirse de gala para rendir homenaje al Rei Jaume I el Conqueridor. La tradicional ofrenda floral se ha celebrado, por tercera vez consecutiva, en la emblemática Plaça de Cort, en el marco de la conocida Festa de l’Estendard. El acto comenzó en la iglesia de Sant Miquel, donde el obispo de Mallorca, Sebastià Taltavull, ofreció una misa a la que asistieron miembros del equipo de gobierno municipal, encabezados por el alcalde Jaime Martínez, así como otros regidores.
Tras la emotiva homilía, sonó el tradicional canto de la Salve a la Mare de Déu de la Salut. A las 20:00 horas, una vez fuera de la Basílica, los asistentes se dirigieron hacia la plaza del Ajuntament para llevar a cabo la ofrenda floral. Un total de 57 entidades y asociaciones, junto a formaciones políticas e instituciones, dejaron sus coronas y ramos a los pies del retrato del Rei Jaume I que adorna la fachada principal del Consistorio palmesano. Curiosamente, algunos grupos políticos hicieron su ofrenda bajo diferentes nombres; sin embargo, Podemos brilló por su ausencia.
Público entusiasta y tradición viva
No cabe duda que un numeroso público no quiso perderse este ritual tan significativo. Tras las vallas habilitadas para mantener el orden, centenares de personas atestiguaron esta tradición centenaria en una plaza que resplandecía y estaba decorada especialmente para esta ocasión. El alcalde Martínez fue el último en depositar su corona ante el retrato del rey.
Para cerrar este emotivo evento, la Banda Municipal de Música interpretó el himno oficial de Mallorca, La Balanguera, mientras autoridades y ciudadanos escuchaban con respeto y atención. Fue un momento mágico que reafirmó nuestra conexión con las raíces e historia local.

