La Rambla de Palma, ese lugar que tantas historias guarda, se despertó este martes con un desagradable espectáculo: pintadas vandálicas aparecieron durante la noche. Pero no tardaron en llegar los operarios de Emaya, quienes actuaron con rapidez y eliminaron las marcas en menos de 12 horas. ¡Menuda forma de empezar el día!
Compromiso con la ciudad
Desde el Ayuntamiento han dejado claro que esto no es solo una cuestión estética, sino un ataque directo a nuestro entorno urbano y patrimonio. Por eso, Emaya ha decidido interponer una denuncia; no podemos permitir que estas acciones queden impunes. La Policía Local también estuvo presente para elaborar el informe correspondiente, ya que este tipo de actos pueden acarrear multas que llegan hasta los 3.000 euros.
A primera hora, cuando todos aún estábamos desperezándonos, los operarios comenzaron su labor para restaurar la imagen original del lugar. Desde Emaya comentan que su objetivo es claro: erradicar las pintadas y luchar contra comportamientos incívicos como este. Y tienen razón; no es solo pintura, son nuestras calles y nuestra cultura lo que está en juego.
El Consistorio ha condenado estos hechos recordando que vulneran la Ordenanza para el Fomento de la Convivencia Cívica. Es fundamental proteger nuestros espacios públicos y asegurarnos de que estén libres de vandalismo. Así que si te sientes indignado por lo ocurrido, ¡no estás solo! Todos tenemos la responsabilidad de cuidar nuestro hogar.

