Las intensas lluvias que azotaron Palma este lunes han hecho de las suyas. En un abrir y cerrar de ojos, los semáforos de las Avenidas, justo en la emblemática Plaza de España, se apagaron como si alguien hubiera tirado del interruptor. La situación ha obligado a la Policía Local a actuar con rapidez, desplegando varios agentes para regular el tráfico y mantener la seguridad en uno de los puntos más transitados de la ciudad.
Un desafío para la circulación
A pesar del caos que podría haberse desatado, parece que los efectivos municipales han logrado contener el desbordamiento. Aunque los esfuerzos por restablecer el sistema no han dado frutos y el apagón sigue vigente, la tarde avanzó sin un gran colapso vehicular. ¿La razón? La intervención directa de nuestros policías y una suerte de menor afluencia circulatoria que acompaña estas fechas.
Así que aquí estamos, en medio del aguacero, esperando a que los semáforos vuelvan a iluminar nuestra querida Plaza España. Por ahora, solo nos queda confiar en que pronto se solucionen estos inconvenientes y podamos volver a transitar con normalidad.

