El ambiente en el PSOE de Palma está que arde con la inminente elección de un nuevo secretario general. La cita es el 17 de mayo, y ya hay novedades importantes: José Hila, el exalcalde que ha liderado el partido desde 2017, ha decidido dar un paso al lado y no se presentará a la reelección. Su decisión marca un punto de inflexión y abre la puerta a nuevos aires dentro del partido.
En este nuevo capítulo, parece que Iago Negueruela, actual portavoz del PSIB en el Parlament, será el único candidato. Aunque algunos aún tienen sus esperanzas puestas en Xisco Ducrós, quien podría aportar otra perspectiva desde Cort. Durante el Consell Polític celebrado este viernes, Hila expresó su agradecimiento a todos los militantes y justificó su decisión: «No querer ser el candidato a la alcaldía en 2027 es parte importante de esta resolución», comentó.
Un legado difícil de dejar atrás
A lo largo de estos ocho años, Hila ha dejado una huella significativa, incluso compartiendo mandato con Toni Noguera. Pero ahora siente que es momento de dar paso a una nueva ejecutiva capaz de liderar cambios reales. Al menos eso es lo que dejó claro en sus declaraciones: «He dado lo mejor por y para este partido», reflexionó.
Con las elecciones municipales del 2027 asomando en el horizonte, este Congreso representa una oportunidad clave para reconfigurar la estrategia del PSOE local. Negueruela ya ha confirmado su intención de presentar candidatura, prometiendo una dirección integradora donde nadie quede fuera del juego político. Sin embargo, esa idea no calma las inquietudes internas que todavía flotan entre los militantes.
Aunque hace poco parecía que se avecinaban turbulencias dentro del partido local, esas tensiones parecen haberse desvanecido momentáneamente. No obstante, los ecos de descontento siguen presentes; durante un pleno reciente, los miembros del PP aprovecharon la ocasión para criticar la supuesta «imposición» por parte de Negueruela.
A medida que se aproxima esta fecha crucial, muchos miran hacia adelante con expectativa e incertidumbre sobre quién guiará al PSOE en su próximo capítulo.