La Plaça Major, ese corazón palpitante de nuestra ciudad, está a punto de experimentar una transformación que promete revitalizar su esencia. Los despachos Barceló Balanzó y Scob han sido los elegidos entre un mar de propuestas para llevar a cabo esta reforma tan esperada. Su idea ha brillado con luz propia, superando al resto en todos los aspectos valorados por el jurado.
Lo que se busca es crear un nuevo atrio, manteniendo la identidad que tanto amamos de la plaza. Además, pretenden resolver esos problemas de movilidad que tantas veces hemos sufrido. Y lo más importante: se acabará con ese molesto efecto sótano que las galerías comerciales han dejado en el ambiente. Es hora de dar más espacio al ciudadano y menos a ese frío subterráneo que nos ha acompañado durante años.
Nuevos horizontes para la Plaça Major
Ambos estudios tienen raíces firmes en Barcelona, aunque Barceló Balanzó también tiene su huella aquí en Palma con proyectos como el Edificio Interdepartamental de la UIB o el equipamiento deportivo de SAigo Dolça. Por su parte, Scob Arquitectura i Paisatge trae consigo una experiencia valiosa con trabajos como la Casa Pich i Pon y la reforma de la plaza Urdanibia en Irún.
Ahora viene lo emocionante: estos ganadores deberán formar una UTE al 50% y tienen un plazo de seis meses para presentar su proyecto definitivo. ¡Y qué proyecto! Con un presupuesto estimado en 21 millones de euros, las obras no solo afectarán a la Plaça Major, sino también a las zonas cercanas y al túnel que conecta con el Parc de la Mar. Se espera incluso un comercio alimentario en las galerías subterráneas y un centro de interpretación que enriquecerá nuestro museo en red.
No podemos olvidar el reconocimiento del Cort hacia todos los finalistas; sus propuestas han demostrado tener un alto nivel patrimonial y arquitectónico. De trece candidatos iniciales, cuatro llegaron a esta segunda fase. En segundo lugar quedó el grupo encabezado por Juan González y otros talentosos arquitectos; mientras que Guillermo Vázquez Consuegra ocupó el tercer puesto y Vaillo Irigaray junto a Office of architecture in Barcelona se llevaron el cuarto lugar.
Sin duda alguna, estamos ante una etapa nueva para nuestra querida plaça, donde cada rincón contará una historia renovada.