Fulgencio Coll, el portavoz adjunto de Vox en el Ayuntamiento de Palma y vicepresidente del partido en Baleares, no ha dudado en mostrar su preocupación por la situación actual del decreto ley del Govern. Este decreto tiene un objetivo ambicioso: construir 20.000 viviendas en Palma en los próximos años. Pero, como él mismo ha reconocido, su implementación está atascada porque sus compañeros en el Parlament han anunciado que lo van a tumbar.
Un llamado urgente a la acción
Sin embargo, desde el grupo municipal tienen una visión diferente. Coll dejó claro este jueves que este decreto «tiene que salir cuanto antes», enfatizando la urgencia de una medida que considera crucial para la ciudad. Con esperanza, afirmó: «Hoy vamos a encontrar una buena solución», refiriéndose a la reunión programada entre Marga Prohens, presidenta del Govern, y una delegación de Santiago Abascal para buscar un acuerdo y solucionar esta crisis política.
A pesar de las diferencias internas, Coll es consciente de que hay otros factores políticos en juego. «Lo que se decida en el Parlament será con la aprobación de la dirección nacional», matizó, dejando claro que aunque hay discrepancias, seguirán las instrucciones desde arriba. Además, hizo hincapié en que no apoya ciegamente el texto propuesto; cree firmemente que se pueden hacer mejoras durante el proceso parlamentario.
El concejal palmesano también destacó la importancia de aprovechar mejor el suelo urbano disponible y añadió: «Hemos perdido ya un año y medio» sin avanzar hacia soluciones concretas. La normativa busca facilitar la construcción de esas 20.000 viviendas, con alrededor de 10.000 destinadas a protección pública o precios limitados.
Cort ha insistido repetidamente en la necesidad imperiosa de «poner a disposición el suelo urbanizable» para abrir esa puerta a la esperanza donde muchos puedan encontrar un hogar. Sin embargo, admitió lo complicado que es trabajar con un Plan General cuestionado por no facilitar realmente ese aprovechamiento del suelo.