La piscina del Germans Escalas se ha convertido en el centro de una intensa discusión. Este miércoles, el consejo del Institut Municipal de l’Esport dio luz verde a una decisión que ha dejado a muchos con la boca abierta: ingenieros industriales y administradores de empresas podrán acceder a puestos directivos en nuestras instalaciones deportivas. Un giro que se debatió hace unas semanas, pero que no llegó a votarse hasta ahora, y lo hizo con los votos a favor del PP y Vox, mientras la oposición de izquierda miraba con desdén.
El clamor por una legalidad ignorada
Més per Palma no ha tardado en alzar la voz. Su portavoz, Neus Truyol, dejó claro que este cambio vulnera la ley balear, que demanda titulación especializada en deportes para estos cargos. Y es que el Colegio de la Actividad Física y del Deporte ya había advertido sobre las consecuencias legales si esta medida seguía adelante. “Con esta reforma, el PP demuestra que su prioridad no es ofrecer un buen servicio ni cuidar la legalidad o el bienestar de los usuarios”, exclamó Truyol indignada. ¿Y cuáles son realmente los motivos ocultos detrás de esta decisión?, se preguntó ella misma.
Por su parte, Javier Bonet, regidor de Esports, defendió la medida argumentando que los perfiles de administración e ingeniería son adecuados por sus funciones relacionadas con la gestión económica y mantenimiento. Además, aseguró haber pactado este cambio con el comité de empresa. Sin embargo, muchos nos quedamos preguntándonos: ¿realmente es eso lo más importante? La preocupación por lo deportivo parece quedar en un segundo plano ante estos movimientos políticos.