Este jueves, un mar de firmas inundó el Ajuntament de Palma, y no se trataba de un simple gesto. La Plataforma Ordenanza (In)Cívica entregó más de 1.700 firmas en rechazo a una nueva normativa que muchos consideran injusta. Entre estas, 1.060 eran físicas, mientras que más de 700 fueron recogidas a través de Change.org. Mabel Chavarino, portavoz de los músicos callejeros, no dudó en expresar su descontento: «Queremos democracia ante estas medidas represivas».
Y es que la situación es complicada. Mabel también reclamó viviendas accesibles para todos, siguiendo las demandas de los caravanistas, pues «los artistas de la calle no son incívicos y queremos que los niños sigan jugando en la calle».
La voz del caravanismo
Pero la lucha no termina ahí. Javier González, quien habla por los caravanistas, fue contundente: «El problema aquí es el acceso a vivienda; hay obreros que ni siquiera pueden permitirse alquilar una habitación». Para él, el alcalde Jaime Martínez parece estar más preocupado por complacer a unos pocos —esos fondos buitres— que por escuchar las necesidades reales del pueblo.
No obstante, González mostró su escepticismo ante el anuncio reciente hecho por la Asociación de Caravaning Oasis Mallorca (ACO) y la Plataforma de Autocaravanas Autónomas (PACA). Ellos anunciaron la cancelación de una manifestación programada para el 27 de marzo tras asegurar haber conseguido mejoras para poder acampar en vías públicas. Sin embargo, Javier fue claro al criticar esta jugada: «Esto ya se podía hacer antes». A su juicio, no han solucionado nada respecto a la normativa cívica vigente y solo han sido palabras vacías.