El panorama de la vivienda en Palma se ilumina con una nueva iniciativa que promete cambiar las cosas. El regidor de Urbanismo, Óscar Fidalgo, ha anunciado que los mayores de 65 años, jóvenes menores de 35 y personas con discapacidad tendrán preferencia para acceder a unas 10.000 viviendas protegidas o de precio limitado. Todo esto surge tras la reciente aprobación por parte del Govern de un decreto ley que busca desbloquear suelos residenciales en nuestra querida ciudad.
Un paso adelante, pero con retos por delante
No obstante, hay requisitos: tener al menos cinco años de residencia en el municipio es uno de ellos. Fidalgo aseguró que «como mínimo, el 50% de estos nuevos desarrollos serán viviendas protegidas», algo que sin duda suena prometedor. Pero aquí viene lo complicado; el concejal se mostró cauteloso respecto a las fechas exactas para la construcción. La situación actual en el Parlament no parece fácil, especialmente tras el rotundo no de Manuela Cañadas, representante de Vox.
A pesar de los obstáculos políticos, Fidalgo explicó que este decreto permitirá simultanear la urbanización y la edificación de estas viviendas. Sin embargo, es consciente del riesgo que puede implicar si no se gestiona correctamente: «No puedo prever el futuro», admitió.
En cuanto a los precios, otra buena noticia: las viviendas tendrán un coste aproximado del 30% menos que lo establecido por el mercado. Imagina poder alquilar un piso nuevo y bien equipado por unos 700 euros, cuando en otros lugares te piden 1.000 euros. Eso sí sería un cambio significativo para muchos balearicos como Juan y Juana, quienes buscan desesperadamente una solución habitacional.
Sigue siendo un camino incierto, pero esta iniciativa podría ser una luz al final del túnel para quienes luchan contra la burbuja inmobiliaria.