Este martes por la tarde, un grupo de educadoras de los centros de educación infantil externalizados del Patronal Municipal se congregaron en la Plaça de Cort. Junto a ellas, los sindicatos CC OO y UGT ofrecieron su respaldo en una manifestación que resonó con fuerza. Las trabajadoras no sólo alzaron sus voces, sino que también exigieron igualdad salarial respecto a sus compañeras de los centros gestionados directamente. Aseguran que realizan las mismas funciones y cuentan con idéntica formación, así que, ¿por qué deberían cobrar menos?
Condiciones insostenibles y demandas claras
La realidad es dura: estas profesionales cualificadas han denunciado unas condiciones laborales que se han vuelto totalmente insostenibles. Con títulos de FP y grados universitarios en Educación Infantil, ven cómo sus salarios apenas alcanzan los 1.150 euros mensuales, mientras que sus colegas en centros públicos disfrutan de unos 1.800 euros. Este agravio no solo afecta a las educadoras; impacta directamente en la calidad del sistema educativo infantil.
Las voces de las educadoras son claras: están cansadas de esperar respuestas del Ajuntament de Palma, específicamente de Lourdes Roca, responsable del área educativa. Por eso, amenazan con recurrir a una huelga indefinida si no se inicia un diálogo sincero para resolver sus demandas.
Citan al Ajuntament como principal responsable por externalizar este servicio esencial, lo cual ha sido impulsado únicamente por el deseo de abaratar costes, dejando a las trabajadoras atrapadas en una espiral económica desalentadora.
Aparte de exigir salarios justos, piden mejoras laborales que fomenten un entorno más motivador y productivo. Desde diciembre han venido haciendo llegar estas peticiones sin obtener respuesta alguna. La situación es crítica y cada día sienten más la urgencia por un cambio real.