En una visita a las obras, el alcalde de Palma, Jaime Martínez, ha compartido su optimismo sobre la inminente llegada de nuevas viviendas a la ciudad. Durante los próximos meses, se espera que comiencen a materializarse unas 20.000 viviendas, muchas de ellas protegidas o a precio limitado, gracias a un decreto ley recién aprobado por el Govern balear.
Martínez destaca que este nuevo marco legal permitirá agilizar trámites que antes podían alargarse años, reduciéndolos ahora a tan solo 18 meses. “Lo fundamental es que tanto la urbanización como la edificación vayan de la mano”, afirma con confianza, señalando que este enfoque simplificará enormemente el proceso.
Un futuro más accesible para todos
El alcalde no se corta al reconocer la urgencia de estas iniciativas: “Todos somos conscientes de lo apremiante que es contar con vivienda en el mercado”, asegura. El compromiso del Ajuntament es claro; buscan no solo construir casas, sino también dotar estos nuevos desarrollos de los servicios necesarios para atender al creciente número de habitantes.
A diferencia del anterior gobierno, que preveía una lenta implementación de estas parcelas durante 20 años, ahora todo apunta a un avance simultáneo. “La calendarización tradicional ha quedado atrás; nuestra prioridad es ejecutar vivienda rápidamente”, recalca Martínez.
Aparte de las nuevas construcciones, el Ayuntamiento está explorando alternativas creativas para aumentar la oferta. Habla de reconvertir locales comerciales y dividir espacios existentes para poder ofrecer más opciones asequibles. Ya hay un plan en marcha que promete liberar unas 2.000 viviendas, con 400 ya presentadas.
No obstante, el crecimiento debe ir acompañado de infraestructuras adecuadas. “Los nuevos desarrollos llevarán consigo equipamientos esenciales y espacios verdes”, enfatiza Martínez mientras observa cómo barrios como Pere Garau también experimentan cambios significativos.
A pesar del histórico retraso en las licencias de obra, el alcalde asegura haber mejorado esta situación y tiene claro su objetivo: priorizar cualquier proyecto relacionado con vivienda y cumplir los plazos establecidos. La esperanza está puesta en un futuro donde cada palma pueda tener su hogar sin tirarlo todo por la borda.