La Autoritat Portuària de Balears (APB) ha decidido poner manos a la obra en los diques de poniente del Portitxol y el Molinar, pero esto no viene sin sus consecuencias. A partir de este miércoles, las calles estrechas de estos barrios se verán invadidas por camiones, lo que promete ser un verdadero quebradero de cabeza para los vecinos durante aproximadamente mes y medio.
Una situación difícil para todos
La APB nos informa que estas obras, que se extenderán por unos tres meses, buscan mejorar y reforzar las estructuras existentes ante condiciones climáticas adversas. Sin embargo, mientras intentan garantizar la estabilidad y funcionalidad de los diques, nosotros tendremos que lidiar con el caos vehicular en nuestras calles. Las vías afectadas incluyen Joan Maragall, Llucmajor, Aurora Picornell, Vicari Joaquím Fuster y Golfo de Cádiz. ¡Menuda combinación! Con horarios establecidos de lunes a viernes entre las 7:30 y las 17:30 horas, es seguro que la rutina diaria se verá alterada.
En su carta a los residentes, la APB ha expresado su preocupación por las molestias que esto puede causar. “Rogamos haga extensiva esta información a los miembros de su asociación”, dicen ellos como si eso pudiera aliviar nuestras frustraciones. La realidad es que necesitamos soluciones más eficaces para evitar tirarnos a la basura nuestra paz cotidiana mientras ellos llevan a cabo estas mejoras necesarias.