Este lunes, la situación en el Ajuntament de Palma ha tomado un giro inquietante. Més per Palma, a través de su portavoz Neus Truyol, ha lanzado una acusación directa al Partido Popular: pretenden crear «plazas a medida» en el Institut Municipal d’Esports (IME). En una rueda de prensa cargada de tensión, Truyol expuso que los responsables del IME habían llevado a la última reunión del consejo rector una modificación que podría abrir las puertas a que personas sin titulación específica en deportes puedan asumir puestos directivos en instalaciones deportivas.
Una propuesta alarmante
Imaginemos por un momento que ingenieros y administradores pudieran tomar las riendas de centros deportivos. ¿No resulta absurdo? La propuesta, según Més, va contra la Ley del Deporte de Baleares, que exige formación especializada para manejar instalaciones con más de 500 usuarios diarios. Y es que no se trata solo de burocracia; se trata de asegurar calidad y seguridad en el deporte.
A pesar de las alegaciones del PP sobre la legalidad del cambio, este no llegó a votarse debido a la falta de apoyos necesarios. Como bien saben muchos, el PP necesita el respaldo de Vox para salir adelante con sus iniciativas frente a la oposición. Así que quedó aplazada esta jugada peligrosa.
Truyol no escatimó críticas y lo calificó como un «ataque» directo hacia los profesionales del deporte. Con voz firme preguntó: «¿Alguien puede imaginar un hospital dirigido por un ingeniero industrial? ¿O un colegio por un economista?». Estas preguntas retumban y llevan a reflexionar sobre qué sentido tiene modificar estos requisitos fundamentales.
Por si fuera poco, actualmente hay tres plazas vacantes para directores y una para jefe de área en varios polideportivos y piscinas locales. Una oportunidad perfecta para quienes realmente tienen vocación y formación adecuada. Sin embargo, queda la duda: ¿realmente buscan cubrir estas posiciones o simplemente quieren adaptar todo a sus necesidades?