La piscina del pabellón S’Estel ha sido el escenario de un debate que ha puesto en el punto de mira los nuevos requisitos para dirigir instalaciones deportivas del Institut Municipal d’Esports (IME). Javier Bonet, primer teniente de alcalde del Ajuntament de Palma, se ha pronunciado este lunes para aclarar que estos cambios no han surgido de la nada, sino que han sido fruto de un pacto con el comité de empresa.
Las voces críticas, especialmente las del grupo Més, no se han hecho esperar. Acusan al PP de clientelismo, y Bonet no ha dudado en responder: «¿Estás acusando al comité de empresa de clientelismo?», lanzó en tono desafiante. La realidad es que hay varias plazas vacantes: la dirección de Germans Escalas, S’Estel y algunos campos de fútbol. Según explica el regidor, durante el mandato anterior se decidió abrir estas posiciones—una incluso por promoción interna—y se encontraron con una traba: ninguno dentro del IME tenía la titulación deportiva necesaria.
Un cambio necesario para avanzar
Bonet también señaló que tras revisar las funciones requeridas para los directores, quedó claro que van más allá del ámbito deportivo; son responsabilidades que requieren conocimientos en gestión económica y administrativa. Por eso decidieron dar la oportunidad a otros perfiles como los graduados en ADE e ingenierías para presentarse a esos puestos.
Sin embargo, las palabras del ‘popular’ no quedaron ahí. Criticó duramente a Més al decir que parecen necesitar hacer ruido solo para aparecer en los periódicos. Y remató con una frase contundente: «Clientelismo es otorgar contratos directos por valor de 300.000 euros a la empresa familiar mientras eras regidora». La polémica continúa, ya que también se espera un informe jurídico que valide estos cambios frente a las preocupaciones expresadas por los ecosoberanistas sobre su legalidad según la Ley autonómica del Deporte.