En el corazón de Palma, junto a la emblemática Plaza Mayor, se encuentra un tesoro arquitectónico que ha hecho vibrar a generaciones. Hablamos del palacete del reconocido cantante lírico Francesc Mateu Nicolau, más conocido como Uetam. Este lugar tan especial está ahora a la venta por nada menos que 13,9 millones de euros, un precio que puede hacer temblar hasta al más valiente.
Con una impresionante superficie de 900 metros cuadrados y 16 habitaciones —la mitad con baño—, este antiguo palacio del siglo XII no es solo una propiedad; es un pedazo de historia. Se estima que el precio medio del metro cuadrado en la zona ya alcanza los 4.636 euros, lo cual deja claro que el acceso a una vivienda digna se está convirtiendo en un auténtico lujo para muchos. Y es que en el último año, los precios han subido un alarmante 17,9%.
Un legado musical olvidado
A pesar de su valor patrimonial y su reconocimiento como Bien de Interés Cultural, la historia de este inmueble es también una crónica de desencuentros. Los descendientes de Uetam soñaban con transformarlo en un museo dedicado a su legado musical, pero las negociaciones nunca llegaron a buen puerto. Así fue como en los años 2000, un inversor alemán lo compró con la promesa de preservar el espíritu musical del célebre bajo.
A día de hoy, el anuncio en Fotocasa no menciona ni siquiera su nombre artístico. Para los alemanes, Can Uetam ha pasado a ser simplemente otra oportunidad inmobiliaria. Sin embargo, quienes conocen su historia saben que este lugar encierra mucho más: vistas panorámicas desde su espectacular rooftop o momentos de relax en su gimnasio privado son solo algunas tentaciones que ofrece.
No obstante, hay algo inquietante tras esta venta millonaria: ¿realmente se valoran nuestras raíces? Como dice el anuncio comercial: “despertar cada mañana rodeado de historia” debería ser un privilegio accesible para todos y no solo para unos pocos afortunados inversores. El Consell tiene la posibilidad de ejercer el derecho de tanteo para adquirir esta joya antes que termine en manos ajenas y olvidadas.