En el corazón de Camp Redó, un lugar que muchos reconocen por su carácter entrañable, se alzan edificios que han visto mejores días. Sí, hablamos de las viviendas del conocido como Corea. Muchos de estos inmuebles claman a gritos por reformas urgentes, y parece que por fin hay luz al final del túnel.
El Ajuntament de Palma ha decidido dar un paso adelante con un Plan Especial de Reforma Interior (PERI). En la última reunión de la Comisión municipal, se comunicó la intención de licitar pronto la redacción de este plan tan necesario. Este proyecto abarcará 488 viviendas en esta zona popular y querida entre los vecinos, pero que actualmente se encuentra en condiciones muy precarias.
Un reto monumental y una promesa olvidada
Lo curioso es que muchos de estos hogares no cumplen con los estándares mínimos exigidos hoy en día. Imagina vivir en un lugar construido en los años 50 donde la normativa ha cambiado tanto. El subgerente de Urbanisme, Pedro Carretero, mencionó durante la comisión que el Patronato Municipal ha tenido que destinar cerca de 40.000 euros para arreglar problemas básicos como fugas o atascos en los últimos años.
El gran desafío ahora es cómo reubicar a las familias mientras duren las obras. De hecho, 47 de estas viviendas son del Ibavi, y hay planes para ceder algunas al Ajuntament. Pero aquí está el punto: aún no hay un calendario definido para poner esto en marcha. Desde la oposición están preocupados; creen que esta será una tarea que trascenderá más allá del actual mandato y piden incluir a todos los grupos políticos en el proceso.
Años llevamos esperando una reforma integral en este barrio tan emblemático. La situación social crítica fue reconocida incluso en el Plan General del 2023, dejando claro que ya era hora de actuar. Y todo esto viene después de una promesa electoral hecha por nuestro alcalde, Jaime Martínez, durante su campaña. ¿Será este finalmente el momento en el cual Camp Redó vea ese cambio tan esperado?