La situación no puede ser más preocupante. El PSOE de Palma ha alzado la voz este jueves para denunciar que el PP está dejando de lado el catalán en las nuevas convocatorias de trabajo dentro de las empresas municipales. Lo que parece un descuido, es, en realidad, un desprecio hacia nuestra lengua y nuestra identidad.
Han sido varias las ocasiones en las que ya se observaba esta tendencia, especialmente en la EMT, pero ahora se extiende a otros organismos como la Societat Municipal d’Aparcaments i Projectes (SMAP) y la Empresa Funeraria Municipal (EFM). Según los socialistas, hay ocho bolsas de trabajo activas en SMAP donde el conocimiento del catalán brilla por su ausencia: en tres ni siquiera se menciona, mientras que en cuatro se considera un mero mérito y en una más sirve para desempatar entre candidatos.
Cambio alarmante
En el caso de la Funeraria, dos convocatorias han transformado lo que antes era un requisito esencial a un simple mérito. ¿Qué nos está diciendo esto? Que hace apenas unos meses, estos puestos exigían conocimientos básicos del idioma cooficial y hoy, esos mismos requisitos son descartados como si fueran papel usado.
Xisco Ducrós, portavoz del PSOE, no se ha cortado al acusar al alcalde Jaime Martínez de estar «recortando los derechos» de los ciudadanos a ser atendidos en catalán. Y tiene razón. Es lamentable ver cómo el equipo de gobierno parece no valorar lo más mínimo la importancia del conocimiento del idioma local. Ducrós señala que anteriormente muchas plazas pedían incluso un nivel A2 –el más básico– y ahora todo esto ha cambiado drásticamente. No hay forma lógica de entender este giro; solo puede interpretarse como un ataque directo a nuestra lengua.
Xisco Dalmau, portavoz adjunto del PSOE, también dejó claro su malestar con respecto al PP: «Su obsesión contra el catalán es enfermiza». Este tipo de decisiones no deberían ser motivo para polarizar políticas o enfrentamientos ideológicos; sin embargo, parece que cada vez están llevando su discurso hacia una radicalización alarmante. La cuestión aquí va mucho más allá del simple idioma; es una cuestión sobre quiénes somos como comunidad.