En el corazón de El Terreno, la histórica Casa Thyssen se prepara para recuperar su esplendor original. La villa modernista, conocida como Ca l’Indiano, verá renacer sus jardines isabelinos, gracias a un ambicioso proyecto que ha sido presentado por una empresa de Liechtenstein, representada por un abogado cercano a la baronesa Thyssen.
Este martes, la Comisión de Centro Histórico del Ajuntament de Palma dio luz verde a los cambios propuestos. Y es que no se trata solo de unas simples reformas; estamos hablando de devolverle a esta joya arquitectónica su esencia perdida. Durante años, la finca ha estado en el mercado inmobiliario con un precio que ha ido cayendo hasta situarse en 4,9 millones de euros, pero parece que las dificultades para encontrar comprador han llevado a la baronesa Tita Cervera a considerar opciones como alquilarla.
Una historia llena de vida y anhelos
Esta villa fue adquirida por los Thyssen en los años noventa para que la madre de Tita pudiera disfrutarla. Sin embargo, tras su fallecimiento en 1993, decidieron ponerla en alquiler y así sigue hasta hoy. Con una ubicación privilegiada y 730 m² construidos en el siglo XIX, este lugar tiene mucho que contar: es un ejemplo claro del estilo arquitectónico italiano y un testimonio vivo del urbanismo inicial en la zona.
Aparte de sus seis habitaciones y cinco baños, cuenta con un jardín cercado de 2.300 m², lleno de árboles frutales y plantas mediterráneas. Sin embargo, uno de los elementos más controvertidos será la piscina actual; el proyecto contempla demolerla para construir una nueva que respete mejor el entorno histórico.
El objetivo es claro: recuperar ese jardín isabelino español cuya belleza fue alterada por reformas anteriores. Según los expertos, este espacio albergaba originalmente un jardín digno de mención histórica; algo que podemos entrever en antiguas fotografías y planos conservados.
El equipo encargado del proyecto se compromete a realizar una investigación exhaustiva para restaurar lo más fielmente posible el diseño original del jardín. Esto incluye reintroducir especies vegetales autóctonas y restaurar elementos arquitectónicos como pérgolas o fuentes. Al final del proceso, esperamos ver renacer este rincón mágico tal como debió ser hace más de un siglo.