El puerto de Palma ha vivido un momento decisivo. En la última reunión del Consejo de Administración de la Autoritat Portuària de Balears (APB), celebrada este martes, se tomó una decisión que promete cambiar las reglas del juego: D Marin Spain SA será la empresa encargada de gestionar los amarres en el Pantalán de la Cuarentena. Este espacio, que abarca 18.000 metros cuadrados, está destinado a embarcaciones recreativas y abre un nuevo capítulo para el puerto.
Un respiro para el turismo y el medio ambiente
Este nuevo pantalán ofrecerá un total de 69 amarres, donde más de la mitad estarán reservados para embarcaciones de chárter que midan entre 10 y 15 metros. El resto albergará barcos más grandes, entre 22 y 40 metros. Pero no todo queda ahí; también hay un compromiso firme con la sostenibilidad. Se instalarán pérgolas solares que generarán anualmente 162.000 kWh, cubriendo así un 20% del consumo energético del pantalán. Además, se implementarán sistemas para ahorrar agua y electricidad y se trabajará en mejorar la biodiversidad marina.
La APB destaca que estas mejoras darán al Pantalán de la Cuarentena unas infraestructuras modernas que posicionan a Palma como referente en gestión portuaria. Con sus ciento noventa metros lineales de atraque y un pantalán auxiliar flotante destinado a servicios esenciales como limpieza y vigilancia, esta concesión es sin duda una inversión bien pensada.
La concesión se extiende por seis años con una inversión aproximada de un millón de euros, además de una tasa anual superior a los 350.000 euros (sin IVA) y una actividad sujeta a un 4% adicional. Sin lugar a dudas, estamos ante una transformación que podría beneficiar tanto al turismo como al medio ambiente.