Imagina despertar un sábado cualquiera y, en cuestión de minutos, ver cómo un puente que ha estado ahí durante años se desmorona ante tus ojos. Eso es exactamente lo que ocurrió en el Paseo Marítimo de Palma el pasado 22 de febrero. La Autoritat Portuària de Balears (APB) compartió un impresionante video en modo time-lapse que resume diecisiete horas de trabajo en apenas dos minutos, revelando la extraordinaria rapidez con la que se llevó a cabo la demolición del puente de Paraires.
Un desplome inesperado
A las cuatro de la mañana, el tráfico se detuvo y comenzó la operación. Las excavadoras comenzaron a preparar el terreno, colocando miles de kilos de tierra para amortiguar la caída. Mientras tanto, el sol empezaba a asomar entre las nubes veloces que cruzaban el cielo. No pasó mucho tiempo antes de que todo cambiara; a eso de las nueve y media, tras solo una hora y media desde el inicio de la fase más intensa, ¡el puente se vino abajo! Algo totalmente fuera del plan establecido por los ingenieros.
La APB había previsto una demolición lenta y ruidosa, que se extendería hasta el domingo por la tarde. Pero este desplome imprevisto aceleró todo el proceso. Desde el Club de Mar, grabaron ese momento clave cuando la estructura cedía con un estruendo notable.
No contentos con ese éxito temprano, los trabajadores decidieron seguir hasta terminar por completo. Así fue como estuvieron activos hasta casi las once de la noche para retirar todos los escombros y restablecer el tráfico antes incluso del plazo previsto para recuperar la normalidad. Al final del día, uno podría pensar: ¡menuda forma tan sorprendente y rápida de transformar nuestro entorno! Con esta acción culmina una etapa impactante dentro del ambicioso proyecto para reformar el Paseo Marítimo.