En un gesto que habla por sí mismo, el Ajuntament de Palma ha decidido invertir cerca de 16.000 euros en material veterinario para el Centro de Protección Animal de Son Reus. Durante una visita reciente, Llorenç Bauzá, regidor responsable del área de Medi Natural, presentó con orgullo esta nueva adquisición. Se trata de tecnología de última generación, pensada para ofrecer la mejor atención posible a nuestros amigos peludos.
Compromiso real con los animales
Bauzá no se anduvo con rodeos y dejó claro que su intención es transformar Son Reus en un lugar de referencia dentro del ámbito veterinario. ¿Y cómo lo están logrando? Con una inversión significativa: 14.150 euros han ido destinados a un ecógrafo moderno, además de dos bombas de infusión para suministrar suero y unidades UCI equipadas con oxigenoterapia para esos pequeños pacientes que tanto lo necesitan.
A esto se suman otros dispositivos como un monitor táctil que mide CO2 y temperatura o un pulsómetro para controlar la saturación de oxígeno, porque cada detalle cuenta cuando se trata del bienestar animal. Además, se han mejorado las instalaciones con 20 camas elevadas y un nuevo sistema aerotérmico para mantener calentitos a nuestros residentes más vulnerables.
Bauzá también anunció que pronto habrá un quinto veterinario sumándose al equipo actual y más personal administrativo para agilizar todo el proceso. Hizo hincapié en la importancia de la tenencia responsable y animó a todos a adoptar mascotas en Son Reus, ofreciendo así una segunda oportunidad a estos animales que lo merecen tanto.
Con 77 perros y 27 gatos actualmente bajo su cuidado, las cifras son alarmantes pero reveladoras: el año pasado entraron unos 650 perros al centro; afortunadamente, muchos regresaron a casa o encontraron familias adoptivas. Sin embargo, hay quienes permanecen allí durante años debido a problemas conductuales. Rafael de Juan, director veterinario del centro, recordó la necesidad urgente de una educación adecuada desde cachorros.
A pesar del compromiso firme por parte del Ajuntament hacia el sacrificio cero -un verdadero reto-, queda claro que el camino hacia una gestión más eficiente sigue adelante. Gracias al esfuerzo incondicional de los voluntarios y la comunidad local, cada pequeño paso cuenta en esta noble causa.