Este sábado, la comunidad de Son Sardina se ha echado a la calle para hacer sonar su voz. Una cadena humana rodeó el solar de Can Pesquet, un lugar que esperan convertir en un espacio donde todos puedan disfrutar: un casal, una plaza y áreas para niños y mayores. Y es que el terreno lleva tiempo en manos de un banco que lo tiene a la venta, mientras los residentes claman al Ayuntamiento que actúe ya.
Una respuesta colectiva ante la inacción
Agustina Fernández, presidenta de la asociación de vecinos, no podía ocultar su satisfacción: «Estamos contentos porque ha venido muchísima gente». Y es que más de 117 personas respondieron al llamado, superando las expectativas y generando cierta preocupación por si habría problemas con la Policía Local por el número de asistentes.
Los organizadores del evento son conscientes de que todos los gobiernos han mostrado buena voluntad en sus peticiones. Sin embargo, esto no se ha traducido en acciones concretas. Este acto busca generar la presión necesaria para cambiar esa situación. Durante la jornada, leyeron un manifiesto cargado de emoción y reivindicaciones sobre cómo la falta de estos espacios públicos afecta al tejido social del barrio. «Es una reclamación histórica», lamentaron.
Aprovecharon también para recordar al regidor del PP Llorenç Bauzá su compromiso incumplido de reunirse con ellos antes de Navidad. Con firmeza advirtieron: «Nos movilizaremos las veces que haga falta». En tres meses han recogido cerca de 1.000 firmas apoyando su causa y están decididos a luchar por lo que consideran suyo: «No permitiremos que nuestra riqueza colectiva se pierda».