En una jornada que parecía tranquila, la portavoz del Ayuntamiento de Palma, Mercedes Celeste, ha levantado la voz para desvincular a la institución del tumulto que rodea al excoordinador de Esquerra Unida en Balears, Juanjo Martínez. Tras su cese como representante de Podemos en el Consejo de Administración de la EMT, Celeste no ha podido evitar expresar su descontento. «Aquí hay un equipo lleno de personas honorables y no queremos que nuestra imagen se vea manchada por este lío político», dijo con firmeza.
La situación ha cobrado fuerza después de que la Junta de Govern aprobara el cese a instancias de Lucía Muñoz, regidora de Unidas Podemos. Celeste dejó claro que ellos simplemente estaban tramitando lo solicitado por Muñoz, quien fue la encargada de nombrar a Martínez. Cuando recibieron esa solicitud hace una semana, se sorprendieron pero no tanto; cambios así son pan de cada día y pueden deberse a mil motivos diferentes.
La sombra del escándalo y las acusaciones
No obstante, lo más curioso es que el escrito presentado por Muñoz era completamente «aséptico» y no dejaba entrever los motivos detrás del cese. «Si hubiésemos tenido constancia de algo raro, tal vez podríamos haber reflexionado un poco más», apuntó Celeste con un tono casi resignado. Para colmo, han tenido que enterarse por los medios sobre toda esta polémica.
Ayer mismo, Martínez anunció su salida del cargo tras una petición oficial del partido y decidió desmentir las acusaciones anónimas que circulaban sobre él en redes sociales, donde lo tildaban incluso de machista y abusador. En respuesta a esta situación tan convulsa, también anunció que interpondría una querella contra Muñoz.
Parece que la tormenta apenas comienza y todos nos quedamos mirando cómo este drama político sigue desenvolviéndose. ¿Qué pasará ahora? Las palabras vuelan mientras nosotros seguimos esperando respuestas claras en medio del ruido.