La emblemática torre del antiguo cuartel de artillería no solo es un vestigio del pasado, sino también el epicentro de un debate que nos concierne a todos. ARCA y Joves Arquitectes de Mallorca (JAM) han alzado la voz este miércoles, pidiendo a todos los grupos municipales que se comprometan en mejorar el proyecto del antiguo cuartel de Son Busquets. En este lugar, se proyectan construir 831 viviendas de protección oficial, además de comercios y equipamientos que podrían cambiar el rostro del barrio.
Una propuesta alternativa necesaria
Estas organizaciones han planteado su propia alternativa porque consideran que lo presentado por la Entidad Pública Empresarial de Suelo (SEPES) necesita «modificaciones sustanciales». Lo dicen claro: hay que revisar la distribución, las características constructivas e integrar esos elementos históricos que le dan personalidad al lugar. Es decepcionante ver cómo SEPES no ha sabido escuchar más las inquietudes ciudadanas, incluso tras haber viajado a Madrid para defender su propuesta.
Con la ocasión del pleno municipal de febrero, ARCA y JAM han instado a los partidos a aprobar «una declaración conjunta» que refleje la unidad de criterios en Palma sobre Son Busquets. Este acuerdo pide cuidar que la nueva edificación respete su entorno; preservar las construcciones históricas y aquellos elementos singulares como la gasolinera o las garitas; además de vincular los nuevos equipamientos con un entorno pacificado alrededor de la escuela. También abogan por conservar el arbolado existente y equilibrar los usos comerciales para asegurar «una calidad de vida digna» en el barrio.
Como bien apuntan desde ARCA y JAM: «El antiguo cuartel de Son Busquets es el mayor espacio edificable aún sin construir dentro del suelo urbano de Palma. Supone una gran oportunidad para poder contar con un nuevo barrio, con vivienda asequible, diversidad social y un urbanismo respetuoso con su entorno». Así es como se construye comunidad: escuchando y actuando juntos.