El alcalde Jaime Martínez se subió al estrado con una idea clara: La Palma de 2035 está más cerca de lo que pensamos. Durante su conferencia, organizada por el Cercle Financer, desnudó ante todos nosotros un ambicioso plan que pretende dar forma a la ciudad de aquí a una década. Con un crecimiento demográfico imparable, el edil destacó que «en los últimos veinte años, Palma ha pasado de 350.000 a 485.000 empadronados», dejando claro que cada año, entre 5.000 y 6.000 personas más deciden hacer de esta ciudad su hogar.
Crecimiento y desafíos en la Palma actual
Sin embargo, no todo es color de rosa. Martínez fue directo al grano: el ritmo de construcción de viviendas no ha seguido el mismo paso frenético que el aumento poblacional. Recuerda cómo en 2015, nuestra querida Palma era considerada la mejor ciudad del mundo para vivir; hoy esa afirmación queda un poco lejana: «No podemos negar la evidencia», confesó.
A medida que crecemos, también surgen problemas como la falta de efectivos policiales; ¡tenemos menos policías ahora que hace dos décadas pero con 135.000 habitantes más! El próximo lunes, presentará su proyecto estrella: el Distrito de Innovación en el Passeig Marítim, donde espera darle un giro económico a la zona centrado en la economía azul.
Aparte de eso, nos habló sobre cómo Palma aspira a convertirse en capital europea de la cultura y también comentó sobre reformas tan necesarias como las propuestas para revitalizar Plaça Major y otros espacios públicos.
No obstante, hay algo fundamental que inquieta al alcalde: los efectos del turismo masivo en nuestra isla. Como él mismo dijo, «de los 90 millones de turistas que vienen anualmente a España, ¡la mitad aterriza en Baleares y Canarias!». Es una carga pesada para nuestros recursos locales.
Así pues, mientras algunos proyectos empiezan a tomar forma —como un nuevo espacio verde en Platja de Palma— Martínez asegura estar comprometido con plantar árboles e implementar estrategias contra el cambio climático. El antiguo estadio del Lluís Sitjar dará cabida a un pabellón deportivo y habrá iniciativas educativas como escuelas municipales relacionadas con deportes acuáticos o golf.
La visión es clara: seguridad ciudadana, limpieza y acceso a vivienda son pilares fundamentales para construir juntos esa soñada Palma del futuro.