El Ayuntamiento de Palma ha decidido poner sobre la mesa 2,3 millones de euros para llevar a cabo las necesarias reparaciones en el Estadi Son Moix. Este desembolso surge tras una serie de trabajos que se han realizado en el estadio, aunque el Real Mallorca no está del todo satisfecho y reclama un total de tres millones. ¿Es que hay algo más frustrante que ver cómo tus necesidades son ignoradas?
Fondos europeos y decisiones inesperadas
Según ha explicado Javier Bonet, el primer teniente de alcalde y regidor de Deportes, este acuerdo se basa en un convenio firmado en 1997 que deja claro que es responsabilidad del Consistorio asumir los costes por problemas estructurales, vicios ocultos o daños causados por las inclemencias del tiempo. Lo curioso es que para cubrir esta cantidad se han utilizado fondos destinados a otros proyectos, como la peatonalización de Nuredduna, gracias a la financiación europea que al final no se utilizó.
Además, el informe pericial encargado por el equipo municipal determinó qué daños debían ser asumidos. De los 2,3 millones previstos para reembolsar se incluyen gastos para reparaciones estructurales (347.757 euros), protección contra desprendimientos (88.272 euros) y la sustitución de los obsoletos asientos del estadio (1.864.161 euros). Sin embargo, todo lo relacionado con modificaciones eléctricas quedó fuera del paquete y recae sobre el club.
Aunque parezca un rompecabezas administrativo, es evidente que tanto la afición como los ciudadanos merecen claridad en cómo se gestionan sus recursos. Es esencial saber quién es responsable cuando los números no cuadran y cuándo lo prometido queda en promesas vacías.