En un día lleno de energía y color, la plaza Pere Garau se convirtió en el epicentro de la celebración del Año Nuevo Chino. Centenares de personas, tanto chinos como mallorquines, se unieron para dar la bienvenida al Año de la Serpiente, un símbolo que evoca la sabiduría, la esperanza y la unión familiar. “Vamos a cogernos las manos para mostrar la hermandad que existe entre nosotros”, dijo uno de los asistentes con una sonrisa.
Una fiesta llena de simbolismo
Organizada por la Asociación China de las Islas Baleares (ACHINIB), esta fiesta fue todo un despliegue cultural: desde espectáculos tradicionales hasta exquisita gastronomía popular. El evento comenzó con el famoso baile del dragón, un espectáculo que ha requerido meses de preparación y que hizo vibrar a todos los presentes. La ovación fue ensordecedora; muchos querían conocer más sobre esta cultura tan rica y significativa.
Aquí, en este barrio palmesano donde reside más del 40% de las 5.500 personas chinas que viven en Mallorca, se respiraba unidad y orgullo cultural. “Nos reunimos aquí para celebrar algo que pertenece a todos los chinos del mundo”, destacó una representante de ACHINIB, subrayando su importancia no solo local, sino global.
Pese a que el alcalde Jaime Martínez no pudo estar presente por cuestiones de agenda, su ausencia no opacó el espíritu festivo. En su lugar, llegó Lourdes Roca, regidora de Servicios Sociales del Ayuntamiento.
Los aromas tentadores flotaban en el aire gracias a los múltiples puestos de comida tradicional china, donde también había peluches en forma de serpiente para simbolizar este nuevo año. Xialin Liu, responsable del centro educativo Huaye y parte activa en esta celebración, explicó cómo funciona el zodíaco chino: “Cada año está representado por un animal diferente. Este es el turno de la serpiente”. Las melodías llenaron el ambiente mientras alumnas del mismo centro practicaban con instrumentos típicos como el piano o violín chino.
Así fue como Mallorca dio vida al Año Nuevo Chino: una mezcla vibrante entre cultura local e internacional que nos recuerda lo importante que es celebrar nuestras diferencias y encontrar puntos en común.