En Palma, el cartel de una inmobiliaria lo dice todo: “Nos hemos quedado sin pisos de alquiler”. Esta frase refleja una situación alarmante en Mallorca, donde la escasez de viviendas en alquiler ha alcanzado niveles críticos. Los precios se disparan y la demanda supera con creces la oferta, dejando a muchos con las manos vacías.
Imagina pasear por la plaza de España y encontrarte con una inmobiliaria que solo tiene anuncios de venta o locales comerciales disponibles. Eso es lo que está pasando. La conocida oficina Aguilar ha tenido que poner este cartel tan contundente debido a la alta demanda del sector, dejando claro que para alquilar, ahora mismo no hay nada.
Un problema para todos
El monocultivo turístico en nuestra isla y la falta de nuevas promociones están afectando gravemente a quienes buscan un hogar. Y si eres joven, las cosas son aún más complicadas; muchos acaban viviendo con sus padres porque no hay otra opción viable. Según datos recientes, los alquileres han subido un 11,2% en Baleares, y el número de pisos disponibles sigue cayendo como un castillo de naipes.
Parece increíble pensar que hoy solo haya alrededor de 5.900 inmuebles disponibles cuando hace unos años superábamos los 15.000. Esta tendencia no solo empuja a los precios hacia arriba sino que también alimenta una crisis habitacional palpable en nuestras calles.
Y las listas de espera son otro capítulo triste en esta historia. Algunas inmobiliarias tienen más personas apuntadas para alquilar un piso que el propio Ibavi, el ente público encargado de gestionar viviendas sociales. Por ejemplo, Grup amb Tu tiene unas 6.778 personas esperando por un alquiler asequible; mientras tanto, el Ibavi gestiona alrededor de 4.300 solicitudes.
Aquí estamos hablando incluso del alquiler de habitaciones; más de 90 personas compiten por cada cuarto disponible en Palma. En comparación con otras ciudades españolas como San Sebastián o Málaga, ¡somos los campeones indiscutibles! Este aumento del interés por habitaciones se ha traducido en una reducción del 20% en su oferta y un incremento del 25% en los precios.
A pesar del caos actual, el Govern intenta reaccionar con medidas como el programa Alquiler Seguro, diseñado para reactivar viviendas vacías incentivando a sus propietarios a ponerlas en circulación nuevamente.
No podemos olvidar también otros esfuerzos como Construir para Alquilar o transformar locales comerciales en residencias; iniciativas necesarias ante esta tormenta perfecta que arrastra a tantos ciudadanos a situaciones desesperantes.