Este jueves, 3 de abril, es un día que muchos estaban esperando con ansias. Las desokupaciones exprés han llegado para cambiar las reglas del juego en la lucha contra la ocupación de viviendas. Gracias a una nueva enmienda impulsada por el PNV, ahora los okupas podrán ser desalojados en apenas 15 días, cuando antes ese proceso se podía alargar años. José Vicente Marí, diputado del PP por Baleares, ha sido claro sobre esto: «Estamos hablando de añadir delitos como la usurpación y el allanamiento de morada a los juicios rápidos, lo que permitirá resolver estos casos en un plazo máximo de 7-8 días».
Un paso adelante, pero no suficiente
Sin embargo, Marí no se conforma solo con este avance. Asegura que aunque es una medida muy positiva, aún queda mucho por hacer. «Los plazos judiciales son eternos porque el ministro de Justicia no ha hecho su trabajo», critica con firmeza. Según el informe del Instituto de Estudios Económicos (IEE), las Islas Baleares tienen uno de los índices más altos de okupaciones en relación a viviendas vacías. Esto le lleva a exigir más acción al Gobierno y, en particular, a Francina Armengol para que impulse la Ley Antiokupas que está estancada desde su aprobación en el Senado.
La preocupación es palpable: «Es imprescindible actuar rápidamente y permitir desalojos inmediatos», recalca Marí. Aunque reconoce que la posibilidad de juicios rápidos es positiva, teme que esto sature aún más los juzgados ya colapsados. En sus palabras hay una crítica directa al Gobierno actual; sostiene que políticas como la ley estatal de vivienda están empujando a muchos propietarios a retirar sus inmuebles del mercado por miedo a posibles inquilinos problemáticos.
Así se dibuja un panorama complicado donde los afectados ven cómo sus derechos chocan con normativas insuficientes para protegerlos adecuadamente. La lucha continúa y hoy se abre una puerta esperanzadora hacia una solución más rápida para quienes sufren esta situación.