La llegada del primer salario de 2025 ha generado expectación entre los trabajadores, quienes han experimentado un aumento en sus nóminas, buscando compensar la pérdida de poder adquisitivo debido a la inflación y cumplir con los acuerdos de sus convenios colectivos. Sin embargo, un comentario que se escucha con frecuencia es: “me han subido el sueldo y no lo he notado”.
Causas de la percepción de la subida salarial
José María Mollinedo, secretario general de los Técnicos de Hacienda (Gestha), explica que la razón principal de esta sensación es que, si un empleado recibe un aumento salarial del 3%, la retención fiscal es mayor debido a que su base imponible también se incrementa. Mollinedo aclara que, no obstante, esta retención no alcanza el 100% del incremento salarial.
Además, el secretario de Gestha advierte que estas subidas podrían tener efectos negativos para aquellos trabajadores que cobran el salario mínimo, actualmente establecido en 15.876 euros brutos anuales. Este colectivo no tributaba anteriormente por el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), pero con el aumento salarial tendrían la obligación de hacerlo.
Asimismo, Mollinedo señala que se prevé un aumento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en 2025, que ascenderá a 16.576 euros brutos anuales, lo que implica un incremento del 4,4% respecto a 2024. Normalmente, el Ministerio de Hacienda ajusta el IRPF para que aquellos que perciben el SMI no estén obligados a tributar, aunque el secretario subraya que la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, no está obligada a realizar dicha modificación.
Por último, es importante mencionar que la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha negociado un aumento del SMI junto a los sindicatos, aunque esta propuesta no cuenta con el respaldo de la patronal, generando un clima de incertidumbre en torno a las futuras subidas salariales.