El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha dejado claro que su país no se quedará de brazos cruzados. A pocas horas de que comience el alto el fuego por la Pascua Ortodoxa, ha afirmado que estarán listos para responder con firmeza a cualquier agresión. Y es que, aunque ha expresado su deseo de mantener la paz, la realidad es que las tensiones siguen latentes entre Moscú y Kiev.
Desde las primeras horas del día, ambos bandos han continuado lanzando ataques. Aún así, Zelenski ha prometido que su Ejército respetará el cese de hostilidades mientras sea posible y hasta se ha mostrado abierto a extenderlo más allá del domingo. Sin embargo, tras un rápido vistazo a los últimos acontecimientos, parece que nadie quiere aflojar el ritmo. «Hoy hemos establecido cómo reaccionaremos ante cualquier violación del alto el fuego por parte del ejército ruso», declaró Zelenski con determinación.
Aguijón en la paz
El alto el fuego se prevé iniciar a las 16:00 horas (hora local) de este sábado y finalizará al final del día siguiente. Zelenski fue muy claro: «Si no hay ataques rusos por aire, tierra o mar, no habrá respuesta por nuestra parte». Pero no olvidemos que también advirtió que su Ejército está preparado para cualquier eventualidad en el frente. En sus palabras resuena la idea de que este momento podría ser una oportunidad real hacia una paz duradera.
Sin embargo, antes de esta tregua deseada, nuevos ataques han dejado huella en Odesa con al menos dos víctimas fatales; una mujer de 38 años y un hombre de 32 perdieron la vida en estos enfrentamientos nocturnos. Y no solo eso, en Sumi se reportaron al menos 17 heridos debido a bombardeos rusos.
Por otro lado, las fuerzas rusas también informaron haber derribado numerosos drones ucranianos en un intento por mitigar los daños en su territorio. Pero lo cierto es que tanto Rusia como Ucrania siguen jugando una partida peligrosa donde cada movimiento puede marcar la diferencia entre avanzar hacia la paz o caer nuevamente en el caos.

