MADRID, 8 Abr. (EUROPA PRESS) – En una jugada que ha dejado a muchos con la boca abierta, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha decidido extender su ultimátum contra Irán por dos semanas más. Sí, has leído bien. Justo cuando parecía que las tensiones iban a estallar, Trump opta por “suspender los ataques” durante este tiempo. ¿El truco? La condición es clara: Irán debe abrir de forma total y segura el estrecho de Ormuz.
En un mensaje lanzado en su red social, Trump dejó claro que este alto el fuego sería recíproco. “Siempre que ellos acepten nuestras condiciones”, dijo con tono firme. Esta decisión no vino sola; fue fruto de una conversación con el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, quien instó a Washington a dar este paso crucial.
Las reacciones no se han hecho esperar
Mientras tanto, en Irán la situación está muy caliente. La población está siendo llamada a formar “cadenas humanas” en sus instalaciones energéticas como respuesta a la presión externa. Y en medio de todo esto, Reino Unido ha tomado cartas en el asunto prohibiendo la entrada al polémico Kanye West y cancelando un festival importante.
No podemos olvidar las últimas advertencias de Trump donde amenaza con que “toda una civilización morirá esta noche”. Con tantos frentes abiertos y decisiones inesperadas, parece que la historia entre Estados Unidos e Irán aún tiene mucho más por contar.

