Teherán no se ha quedado callado. Este lunes, el Ministerio de Exteriores iraní dejó claro que las negociaciones para poner fin a la guerra son totalmente incompatibles con ultimátums. Todo esto surge tras las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien lanzó una dura amenaza: si Irán no llega a un acuerdo antes del martes, preparémonos para un ataque masivo sobre sus infraestructuras.
Esmaeil Baqaei, portavoz del Ministerio, fue directo: «Las negociaciones no pueden ir acompañadas de amenazas ni crímenes de guerra». Y es que Teherán ya había comunicado a los mediadores su postura respecto al polémico plan de 15 puntos propuesto por Washington, al que describieron como excesivo e ilógico.
Un conflicto complicado y plazos apremiantes
Baqaei aseguró que ya han compartido una serie de requisitos necesarios para llegar a un acuerdo basado en los intereses nacionales de Irán. «No tenemos miedo en expresar nuestras demandas legítimas», añadió. Mientras tanto, se habla de unas supuestas negociaciones entre diversas partes sobre un posible acuerdo dividido en dos fases y un alto el fuego provisional.
A medida que se acerca el plazo marcado por Trump –20:00 horas del martes en la costa este estadounidense– las tensiones aumentan. Recientemente, el presidente estadounidense cambió varias veces su ultimátum y durante el fin de semana lanzó uno de sus mensajes más incendiarios en redes sociales: «Abrid el puto estrecho, locos cabrones, o vais a vivir en el infierno». Y así va la situación entre dos potencias que juegan con fuego.

