En una jornada tensa, las autoridades saudíes han informado que han logrado interceptar un misil balístico y cuatro drones que volaban amenazadoramente hacia su territorio. Todo esto sucede en el marco de la escalada de la guerra en Oriente Próximo, desatada tras la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán que comenzó a finales de febrero.
La amenaza acecha desde el aire
El Ministerio de Defensa saudí, en un comunicado directo y claro, ha asegurado que estos ataques estaban dirigidos a la provincia Oriental del país, esa vasta región que se extiende por toda su parte este. La preocupación no es para menos; solo en las últimas horas han conseguido neutralizar esos cuatro drones que prometían causar estragos. Desde el inicio de esta ofensiva internacional, Arabia Saudí ha derribado decenas de misiles y vehículos aéreos enviados por Irán, quien a su vez ha respondido con ataques dirigidos a intereses estadounidenses e israelíes en la zona.
Este ciclo interminable de hostilidades está afectando incluso al tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, una ruta crucial entre Omán e Irán. La situación es delicada y cada día trae consigo nuevas tensiones. En este contexto global tan convulso, los acontecimientos siguen desarrollándose y nos mantienen a todos con los nervios a flor de piel.

