MADRID, 1 Abr. (EUROPA PRESS) – Este miércoles, los rebeldes hutíes de Yemen han hecho ruido al reclamar la autoría de su tercer ataque con misil dirigido a Israel desde que se desató la ofensiva contra Irán a finales de febrero. Un conflicto que, hasta ahora, ha dejado más de 2.000 muertos en territorio iraní. ¿El objetivo? Según ellos, “infraestructura israelí sensible” en el sur del país.
Yahya Sari, portavoz militar del grupo, no se ha cortado al declarar que hoy se llevó a cabo la tercera operación militar dentro de lo que ellos llaman la ‘Batalla de la Yihad Sagrada’. Este ataque tuvo como blanco puntos estratégicos del “enemigo israelí” en el sur de Palestina ocupada. Además, subrayó que todo esto se realizó “de manera conjunta” con sus aliados en Irán y Líbano. Es un mensaje claro: no están solos en esta lucha.
Advertencias y defensas activadas
Sari también ha lanzado una advertencia directa: las acciones de Israel y sus “crímenes y agresiones” solo servirán para incrementar los ataques por parte de los “yemeníes orgullosos”. Prometió más ofensivas hasta que se detenga la guerra y se levanten los bloqueos.
Por otro lado, las fuerzas israelíes ya han respondido ante esta amenaza; activaron sus sistemas de defensa antiaérea al detectar un misil lanzado desde Yemen hacia su territorio. Su mensaje es contundente: “estamos trabajando para interceptar la amenaza”. No es la primera vez que los hutíes participan activamente en este conflicto; hace una semana lanzaron su primer misil contra Israel desde el inicio de estas hostilidades. Como ellos mismos habían advertido, no son palabras vacías.

