En una noticia que nos deja sin aliento, el Ministerio de Sanidad de Líbano ha revelado este miércoles cifras desgarradoras. Desde principios de marzo, los ataques lanzados por el Ejército de Israel han cobrado la vida de más de 1.300 personas, entre las cuales se encuentran 125 menores. Un dato que nos hace reflexionar sobre el horror que está viviendo esta nación.
A medida que se suman las horas, la situación no mejora. El último balance habla de 1.318 muertos y cerca de 3.935 heridos, incluyendo a 53 valientes trabajadores sanitarios que también han perdido la vida en medio del caos. En solo 24 horas, el dolor ha golpeado nuevamente, con 50 muertes y 185 heridos más.
Desplazados y desesperación en las calles
No solo son números; son vidas truncadas y familias desgarradas. Alrededor de 136.321 personas están desplazadas debido a estos ataques indiscriminados, con Beirut y el sur del país siendo las zonas más afectadas. Y mientras tanto, la historia sigue su curso: desde el 2 de marzo, cuando Hezbolá decidió responder a la ofensiva israelí, la violencia ha escalado aún más.
Es un momento crucial para recordar que tras cada cifra hay una historia, un sueño desvanecido y una comunidad luchando por sobrevivir en medio del fuego cruzado.

