En una situación que nos deja sin aliento, el director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha alzado la voz este martes para condenar los recientes ataques ocurridos cerca de su oficina en Teherán. La capital iraní vive un momento tenso, tras un mes de conflicto debido a la ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel. Tedros ha compartido en sus redes sociales que, durante las últimas dos noches, se han producido incidentes violentos que han destrozado las ventanas de sus instalaciones.
A pesar del caos, hay una buena noticia: todos los empleados de la OMS están bien y no han sufrido ningún daño. Pero eso no quita lo preocupante de la situación. Aunque Tedros no mencionó directamente a Washington ni a Tel Aviv, dejó claro que estos ataques contra cualquier agencia de Naciones Unidas son inaceptables y deben evitarse a toda costa. Recordó también que el lugar está claramente marcado y es conocido.
Un contexto devastador
Este mensaje llega tras más de un mes desde que Estados Unidos e Israel iniciaron esta ofensiva sorpresiva el 28 de febrero, lo que resultó en la muerte del ayatolá Alí Jamenei y otros altos cargos del régimen iraní. En medio de este horror, Tedros ya había instado a todos los países involucrados a proteger hospitales y clínicas. Y es que el conflicto ya ha dejado más de 2.000 muertos solo en Irán, con hospitales como Motahari y Gandhi sufriendo daños significativos.

