MADRID 30 Mar. (EUROPA PRESS) – Este lunes, las autoridades iraníes no han tenido reparos en señalar directamente al Ejército de Israel como el autor del ataque que ha sacudido esta mañana una planta desalinizadora en Kuwait. En este trágico episodio, un ciudadano de origen indio ha perdido la vida y las instalaciones han quedado seriamente dañadas. Jatam al Anbiya, uno de los altos mandos del Ejército iraní, ha emitido un comunicado donde califica esta acción como una «brutal agresión» y destaca la «perversidad» que caracteriza al régimen israelí.
La escalada de tensiones y las reacciones internacionales
Según informa la cadena de televisión iraní IRIB, el ataque se produjo con la intención de desviar la atención hacia Irán. En contraste, las autoridades saudíes no se han quedado calladas; han condenado estos actos violentos y los han atribuido exclusivamente a Irán, describiéndolos como «cobardes». Su Ministerio de Exteriores no ha escatimado en palabras duras, subrayando que tales acciones son un claro desafío a la región y van en contra de cualquier norma internacional o principio de buena vecindad.
En medio de este clima tenso, el ataque se inscribe dentro de las represalias iraníes hacia Israel y los intereses estadounidenses en Oriente Próximo, todo ello tras meses de ofensivas por parte de Estados Unidos e Israel contra Irán. Las autoridades kuwaitíes también han hecho su parte afirmando que lograron interceptar decenas de misiles y drones lanzados por fuerzas iraníes. Sin duda alguna, esto es solo una muestra más del creciente conflicto que nos rodea.

