El conflicto en la región se calienta aún más. Este sábado, los hutíes de Yemen han declarado haber llevado a cabo un segundo ataque contra Israel, sumando así otro capítulo a esta guerra que se ha desatado tras las tensiones entre Estados Unidos, Irán e Israel. Según el portavoz militar hutí, Yahya Sari, «nuestras Fuerzas Armadas han lanzado una segunda operación militar con misiles de crucero y drones dirigidos a objetivos vitales del enemigo sionista en la ocupada Palestina».
Un conflicto que no cesa
La situación es alarmante. Los rebeldes hutíes han anunciado que no tienen intención de frenar sus ataques: «Continuaremos con nuestras operaciones hasta que cesen los crímenes del enemigo». Los medios israelíes han identificado este último ataque como dirigido hacia Eilat, una ciudad conocida por su atractivo turístico. Inicialmente se pensó que era un misil iraní lo que había causado la alarma.
A primera hora del día, ya habían lanzado otro bombardeo que hizo sonar las alarmas en Beersheba, aunque fue interceptado por el Ejército israelí. Estos insurgentes han mantenido el control de Saná y otras áreas de Yemen durante años y ahora cuentan con tecnología suficiente para lanzar ataques que cruzan el mar Rojo o atraviesan Jordania y Arabia Saudí.
Las defensas de estos países están actualmente enfocadas en neutralizar los proyectiles iraníes, pero aquí estamos viendo cómo la dinámica regional se complica cada vez más.

